En respuesta a la «grave conmoción interna», el presidente Daniel Noboa ha extendido el estado de excepción por 60 días a un total de ocho provincias, incluyendo Chimborazo. A través del Decreto Ejecutivo 146, el Gobierno busca controlar las manifestaciones y la obstaculización de vías que han afectado la movilidad y la economía en el país.
Las provincias de Carchi, Imbabura, Pichincha, Azuay, Bolívar, Cotopaxi, Chimborazo y Santo Domingo están ahora bajo esta medida. Además, se ha impuesto un toque de queda en cinco de ellas: Cotopaxi, Imbabura, Chimborazo, Bolívar y Carchi, con una restricción de la libertad de tránsito entre las 22:00 y las 05:00. Según el decreto, el Gobierno «respeta el legítimo derecho a protestar pacíficamente» pero considera que los bloqueos de carreteras afectan directamente a la ciudadanía y a sus actividades diarias.
Una de las medidas más importantes es la suspensión de la libertad de reunión, lo que faculta a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional a “impedir y desarticular reuniones en espacios públicos donde se identifiquen amenazas a la seguridad”. El decreto se emite un día después de que la CONAIE convocara a un paro nacional indefinido. En sus declaraciones, el presidente Noboa acusó a los manifestantes de querer «imponer» su voluntad tras «perder elecciones».
El decreto detalla una lista de personas exentas de cumplir el horario del toque de queda, entre las que se incluyen personal de salud, agentes de seguridad, transportistas, y quienes necesiten movilizarse para abordar un vuelo o abastecer una cadena productiva.






