La violencia por sicariato golpeó nuevamente a Quito este jueves 6 de noviembre de 2025. Un funcionario de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) fue asesinado en el interior de un local de comidas en la avenida Mariscal Sucre, en un ataque perpetrado por un sujeto armado en motocicleta. El crimen se registró a las 14:15, a pocos metros del edificio matriz de la entidad, lo que ha generado conmoción y preocupación por la creciente inseguridad en zonas que antes eran consideradas tranquilas.
El ECU 911 recibió la alerta del suceso, ocurrido en la calle Aguirre, junto a una gasolinera. Inmediatamente, se coordinó la atención con la Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos de Quito.
De acuerdo con el informe preliminar de la Policía, la víctima fue sorprendida por el agresor mientras almorzaba en el local junto a una compañera. El atacante efectuó varios disparos contra el funcionario y luego se dio a la fuga a bordo de una motocicleta. La Policía ha iniciado las investigaciones para esclarecer los móviles del crimen.
El hecho ocurre en un contexto de escalada de muertes violentas que está atemorizando a barrios y zonas de la capital donde los asesinatos eran poco habituales.
Reacción de la ANT
Fuentes de la Agencia Nacional de Tránsito confirmaron que la víctima no ocupaba un cargo de jefatura, desmintiendo reportes iniciales. A través de un comunicado difundido en sus redes sociales pasadas las 18:00, la entidad rechazó categóricamente el suceso:
La ANT calificó el asesinato como un «vil y cobarde acto que arrebató la vida a uno de sus compañeros».
En el mismo texto, la entidad encargada de regular el tránsito ratificó su postura ante la violencia, señalando que no cederá “ante los intentos de desestabilización” y que colaborará con las autoridades para la pronta realización de las pericias correspondientes.
Este nuevo sicariato en Quito, dirigido contra un funcionario público y ejecutado a plena luz del día en una zona altamente transitada, subraya la urgente necesidad de implementar medidas de seguridad efectivas para contener la ola de violencia que se expande por la capital del país.






