La noche del domingo, 23 de noviembre de 2025, la tranquilidad de una ceremonia religiosa en Puerto Bolívar, Machala, se vio brutalmente interrumpida por un ataque armado. El incidente ocurrió alrededor de las 20:20, durante un acto por la entrega de obras en el Templo Faro, donde se congregaban decenas de personas, incluyendo familias, adultos mayores y el Alcalde de Machala.
La Policía Nacional confirmó que el tiroteo, perpetrado desde el mar, dejó al menos un fallecido y tres personas heridas. La víctima mortal fue identificada como Willian Tigre, de 40 años.
Testigos presenciales indicaron que la agresión fue ejecutada por cerca de 20 hombres armados con fusiles y vestidos de negro, quienes se movilizaban en al menos tres lanchas. Los sujetos se acercaron al malecón a través del Estero Huaylá y abrieron fuego directamente contra la zona donde se desarrollaba la actividad religiosa.
La presencia del alcalde de Machala, Darío Macas, en el lugar de los hechos, añadió una capa de tensión a la situación. La versión oficial de la Policía, sin embargo, sugiere que el ataque iba dirigido a un grupo de personas que se encontraba específicamente en el muelle, cerca del Templo Faro, y no directamente a la autoridad.
Las ráfagas de fusil sembraron el pánico entre los asistentes, quienes buscaron refugio desesperadamente. El personal del Templo Faro actuó rápidamente cerrando las puertas para proteger a la multitud que se aglomeró en su interior.
De inmediato, agentes policiales y navales se desplegaron en la zona. El jefe de Policía de El Oro, Pablo Fajardo, indicó que el móvil del ataque respondería a disputas por territorio entre grupos delictivos que buscan controlar la zona portuaria de Machala.
Se movilizó un operativo de búsqueda masivo, con alrededor de 80 uniformados a bordo de dos embarcaciones de la Policía y dos de la Armada, para rastrear el estero y las zonas marítimas adyacentes, siguiendo la ruta de escape de los atacantes.
Dato de referencia: Machala ha sido escenario reciente de varios hechos violentos, incluyendo ataques armados en restaurantes y la agresión contra un fiscal, lo que subraya la escalada de violencia ligada a la pugna entre bandas delictivas.






