La escalada de violencia en la provincia de Manabí alcanzó un nuevo punto crítico este 1 de diciembre, con el asesinato a plena luz del día de Cristian Román (41), gerente de una empresa de servicios navieros en la ciudad de Manta. El crimen se suma a una alarmante racha de homicidios que afecta directamente al sector marítimo y pesquero de la región.
El homicidio se perpetró en horas de la tarde, en el transitado barrio Las Acacias, a pocos metros del hospital Rafael Rodríguez Zambrano. Según el informe preliminar de la Policía Nacional, Román, quien viajaba como copiloto en un vehículo alquilado tipo taxi ejecutivo, fue interceptado por dos sicarios que se movilizaban en motocicleta.
La brutalidad del ataque quedó evidenciada en la escena, donde los agentes levantaron indicios de proyectiles de calibre nueve milímetros y de fusil. El uso de armamento de guerra en este tipo de ejecuciones resalta el nivel de organización y precisión de los grupos criminales que operan en la provincia.
El jefe subrogante del distrito Manta, Diego Bolaños, confirmó que la víctima, oriunda de Quito, había sido contratada recientemente y no registraba antecedentes penales. «Estaba saliendo de su lugar de trabajo cuando fue victimado», detalló Bolaños, sugiriendo que el crimen pudo estar planificado y dirigido.
El asesinato de Cristian Román no es un hecho aislado, sino que forma parte de una oleada de violencia dirigida específicamente contra personal directivo del sector marítimo y pesquero.
Con este caso, ya son cuatro gerentes asesinados en Manta entre noviembre y lo que va de diciembre de 2025, todos vinculados a actividades de la cadena productiva del mar. Las autoridades investigan si estos crímenes están relacionados con disputas entre bandas de crimen organizado que buscan extorsionar o controlar las operaciones portuarias y navieras en Manabí.
Este nuevo suceso violento ocurrió el mismo día en que la Policía halló cinco cuerpos calcinados en el cantón Pedernales, lo que subraya el incremento alarmante y simultáneo de la actividad criminal a lo largo de la provincia manabita, sembrando preocupación en la ciudadanía y el sector productivo.






