La Brigada de Caballería Blindada del Ejército ejecutó una operación de control y requisa en el Centro de Privación de Libertad de Riobamba, con el objetivo de prevenir un posible amotinamiento en medio de la grave crisis carcelaria que azota al país. La intervención militar resultó en el decomiso de un arsenal de objetos prohibidos, incluyendo drogas, armas y equipos de comunicación.
La operación, que responde a la necesidad de reforzar la seguridad tras la reciente ola de violencia en las prisiones, se llevó a cabo mediante una búsqueda minuciosa en las instalaciones. La acción de las Fuerzas Armadas busca desarticular las redes internas de crimen y evitar que los reclusos organicen nuevos motines o continúen con actividades ilegales.
Resultados del decomiso
El balance del operativo en la cárcel de Riobamba fue significativo. Los uniformados decomisaron:
- 38 teléfonos celulares
- 16 armas blancas
- 145 dosis de marihuana
- 64 dosis de pasta base de cocaína
- Dinero en efectivo y varios artículos prohibidos.
Todo el material incautado fue entregado a las autoridades competentes para el respectivo proceso legal.
Contexto de la crisis carcelaria
La intervención en Riobamba se enmarca en la peor ola de violencia penitenciaria en casi un año, a pesar de la militarización dispuesta por el Gobierno. En apenas tres días, se han registrado al menos 30 presos asesinados en dos masacres con un patrón de ataque similar:
- Cárcel de Machala: Un ataque el lunes dejó 14 muertos (13 reclusos y un guardia).
- Cárcel de Esmeraldas: El jueves se reportaron 17 internos asesinados.
Las autoridades han detallado que, en ambos casos, los ataques se iniciaron con un engaño: presos de una banda fingieron una emergencia médica para emboscar a los agentes, ganar acceso a otras áreas y atacar con extrema violencia a los reclusos rivales. Este patrón confirma la necesidad de extremar los controles para garantizar el orden dentro de los Centros de Privación de Libertad.








