Una operación militar sorpresa se ejecutó dentro del Centro de Rehabilitación Social Femenino de Riobamba con el objetivo de restablecer el orden y reforzar los protocolos de seguridad. Efectivos de la Brigada de Caballería Blindada ingresaron al recinto penitenciario y realizaron una minuciosa requisa en diversas áreas. La intervención culminó con el decomiso de un significativo arsenal de artículos prohibidos, lo que pone de manifiesto las persistentes vulnerabilidades en los filtros de seguridad del centro.
Durante el operativo, los uniformados lograron incautar una serie de objetos que las Personas Privadas de Libertad (PPL) mantenían de manera ilícita. El inventario oficial reportó el decomiso de 14 teléfonos celulares, 12 peligrosas armas blancas artesanales, así como cargadores y otros elementos cuyo ingreso está estrictamente prohibido y que comprometen la convivencia interna.
Este hallazgo no es un hecho aislado. Las autoridades militares confirmaron que la presencia de artículos vetados, especialmente teléfonos móviles y armas, es una constante en los controles efectuados en la cárcel de mujeres de Chimborazo. Esta reiteración de decomisos, incluso tras operativos previos, subraya una falla recurrente en los mecanismos de control internos administrados por la entidad penitenciaria responsable.
La Brigada de Caballería Blindada señaló que este tipo de intervenciones son cruciales no solo para retirar elementos de riesgo, sino también para identificar y exponer las debilidades en los protocolos de ingreso y vigilancia. Enfatizaron la necesidad urgente de una revisión exhaustiva de los procedimientos internos y un refuerzo inmediato de los filtros de seguridad para evitar que la población carcelaria mantenga en su poder objetos que pueden utilizarse para generar disturbios o actividades ilícitas.
La Brigada de Caballería Blindada reafirmó su compromiso de mantener el apoyo logístico y operativo dentro de los centros de rehabilitación social de la provincia de Chimborazo. Los militares aseguraron que continuarán participando activamente en operativos coordinados con el fin de reducir riesgos, prevenir amotinamientos y contribuir a la estabilidad de los recintos. Su presencia constante busca respaldar los esfuerzos de las autoridades penitenciarias y asegurar que el orden y el control sean la norma dentro de las cárceles de la provincia.






